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Ir más allá del quinto partido

 

Hace 5 años y algunos meses, el día 29 de junio de 2014, ocurrió algo que me cambió la concepción de la cultura Latinoamericana, la mexicana en específico, para siempre.

 

Ese día México se enfrentaba a uno de sus demonios más antiguos: la imposibilidad de jugar el 5to partido en un mundial. Nos enfrentábamos a Holanda, un rival duro y difícil de vencer. El primer tiempo paso sin pena, ni gloria y nos fuimos al descanso 0-0, lo cual parecía un buen resultado para los mexicanos, dado el respeto que le teníamos al equipo contrario.

 

Recuerdo que mi familia y yo nos encontrábamos fuera del país viendo el partido en un pequeño departamento en la ciudad de Miami. Mi emoción era tal por ver a México triunfar y vivir un cambio en la cultura, a veces derrotista, de mis compatriotas, que declaré: “Si México gana, nos vamos a Brasil a ver el siguiente partido”. Claro, lo hice sin tener idea de los costos, ni de la disponibilidad de boletos de avión o de acceso al estado.

 

Inició el segundo tiempo, y al minuto 3 Giovani Dos Santos hizo retumbar los corazones de los mexicanos con un golazo disparando a la portería holandesa. Era increíble, estábamos a sólo 42 minutos del gran objetivo. El tiempo transcurría en la segunda mitad y con alto nerviosismo, veíamos como nuestro sueño era cada vez más alcanzable.

 

Estábamos ya en el minuto 43 de la segunda mitad. Sólo 2 minutos más y lo que agregara el árbitro para degustar la gloria de romper el techo de cristal en el que habíamos estado recluidos por años. Mi esposa, que es apasionada total del fútbol, y yo brincábamos de emoción y nuestros corazones palpitaban a 1,000 pulsaciones por minuto. Y en ese momento, llegó el declive: un golazo de Wesley Sneidjer, que bajó nuestras aspiraciones al suelo.

 

Algunos en la casa decían: “caballo que empata, gana”, “ya perdimos”, “ya se desmotivaron”, pero yo no perdí la esperanza. Si habíamos podido aguantar 88 minutos sin que nos metieran un gol y los tuvimos en la lona por casi todo el segundo tiempo seguro podríamos revertir el resultado.

 

En el minuto 93 llegó la condena, el famoso #NOERAPENAL. Holanda nos acribilló en el último segundo y nuestras esperanzas de cambiar el resultado y la mentalidad del mexicano se volvieron a destruir. Los más grandes nos dijeron: “Te lo dije, yo he vivido esta decepción muchas veces”.

 

Recuerdo que mi esposa se desplomó y lloró desconsoladamente. Salió de la casa y se sentó en la calle abrazando sus rodillas a llorar.

 

Ese día lo pasamos encerrados en un cuarto, viendo en la televisión una y otra vez las entrevistas que les hacían a los jugadores mexicanos luego de la derrota, las imágenes de algunos de ellos llorando y la repetición del mañoso de Robben tirándose en el área chica para que le marcaran penal.

 

En ese momento comencé a reflexionar: ¿Por qué pasa esto?, ¿realmente los mexicanos tenemos menos capacidad que otros países?, ¿es porque nosotros nunca lo hemos logrado antes?

 

Y llegué a la siguiente conclusión: cuando México va al mundial tiene el objetivo de llegar al quinto partido, pero cuando otros países van al mundial tienen el objetivo de ser campeones, por más ridícula e inalcanzable que parezca la meta para ellos. Desde ese momento en el cual nuestro objetivo es llegar a los 8 mejores y no ser el mejor, nuestro resultado ya está limitado.

 

Luego comencé a contrastar este pensamiento con otros aspectos de la vida del mexicano: las empresas, los alumnos en los colegios, las actitudes de algunos trabajadores, etc. Comprendí que la visión del quinto partido es una visión cultural que se refleja en todos los aspectos de nuestras vidas.

 

A partir de ese momento decidí dedicarme a buscar a aquellas personas que viven su vida buscando llegar #MÁSALLÁDELQUINTOPARTIDO en cualquier aspecto de sus vidas: deportistas, empresarios, colaboradores, madres de familia, y me emociona y me llena de orgullo encontrar esos casos.

 

Creo que aquellos que tenemos la oportunidad de liderar a otros en nuestro país, tenemos la responsabilidad de infundir en ellos la visión de buscar siempre el campeonato, porque, aunque no lo alcancemos, llegaremos más lejos que si buscamos el #QUINTOPARTIDO.

 

Y tú, ¿le tiras al #QUINTOPARTIDO o #MÁSALLÁDELQUINTOPARTIDO?

Carlos Agami

CEO Shopology

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